Los procesos de lectura y escritura son fundamentales para nuestro alumnado. El desarrollo de estos procesos va a configurar la base de futuros aprendizajes.
Por ello, nosotros como maestros, debemos prestar atención a la adquisición de estas habilidades y hacer que se produzcan aprendizajes significativas de la lectura y la escritura.
Nuestros alumnos/as necesitan construir de forma efectiva sus aprendizajes, así serán capaces de aprovechar todas sus posibilidades. Pero como maestros, ¿qué podemos hacer para favorecer el aprendizaje de estas habilidades?.
Lo más importante y fundamental es construir un hábito de los procesos de lectura y escritura, así como una actitud positiva y de interés hacía los mismos. Es importante, además, tener en cuenta la edad de nuestro alumnado y que todas las actividades que desarrollemos en el aula sean útiles y divertidas. Algunas pautas para fomentar el aprendizaje de la lectura y la escritura:
- Crear un ambiente donde los niños/as convivan con la lectura y la escritura desde edades tempranas.
- Proporcionar aprendizajes relacionados, no aislados. Por ejemplo: si un niño/a pregunta por una letra le diremos que letra es y la relacionaremos con otras palabras.
- Leer en voz alta a los más pequeños desde un primer momento.
- Escribir con ellos cuando estén aprendiendo a escribir. Hay que transformar esta tarea ardua en una actividad lúdica como por ejemplo; escribir una postal, una carta...
- Relacionar la lengua oral con la lengua escrita. Hay que hacer hincapié en los diferentes sonidos y en como las letras se colocan para dar lugar a esos sonidos.
- Animar a nuestros alumnos/as a experimentar leyendo y escribiendo.
